martes, 01 de julio de 2014 | Novedades Camerales

Guillermo Ambrogi: "Esperamos que elijan la estrategia adecuada"

El presidente de la Cámara Española de Comercio dijo que la renegociación con los holdouts es clave para el restablecimiento pleno del crédito internacional. Por Florencia Carbone | LA NACION.

Aunque dice que no se trata de una competencia, Guillermo Ambrogi, presidente de la Cámara Española de Comercio, destaca que España sigue siendo el primer inversor en la Argentina, explica que eso refleja un compromiso de continuidad con los trabajadores, los clientes y los proveedores, y se diferencia de China: además de mucha, la inversión española es de calidad porque está distribuida en diferentes sectores de la economía, desde energía y telecomunicaciones, hasta medios, turismo, banca y actividades lúdicas.

- Desde que asumió la presidencia de la Cámara, en 2006, España pasó de ser un país súper estrella a uno de los más golpeados por la crisis internacional. Los emergentes -entre ellos la Argentina- que tanto entusiasmo despertaban entonces, hoy cosechan incertidumbre. ¿Cómo se vio reflejado eso en la relación bilateral y en el interés de las empresas de uno y otro lado?

- Es importante poner la respuesta en un marco de referencia que es la crisis mundial, que empezó como una crisis financiera se trasladó a una crisis económica y hoy es también una crisis sociopolítica general en el mundo donde estamos hablando de nuevos paradigmas políticos y constitucionales. Es cierto que España está todavía en una crisis, no propia, sino que le tocó por estar en el mundo globalizado y como efecto de ser miembro activo de la Unión Europea.

Pero hay que mirar dos aspectos: uno lo que es Europa, España; otro, las empresas. Las empresas españolas en 1990 habían adoptado una estrategia muy interesante de internacionalización. Como era natural por esa comunidad de lengua y comunidad de cultura que tenemos entre latinoamericanos y España, el primer destino fue Latinoamérica. Por eso hoy las empresas están radicadas e instaladas aquí de una manera muy fuerte a tal punto que buena parte de su negocio y dividendos surgen en Latinoamérica. Hoy las empresas se transformaron en multinacionales, con sede en España.

A diferencia de la Argentina, en España las sociedades tienen seguridad por ley entonces son sociedades españolas, pero que tiene un gran actividad y un desarrollo propio en todo América latina. Entonces a las empresas no les ha ido mal, no son empresas que estén dependiendo de una situación en su país de origen sino que tienen vuelo propio y al tener vuelo propio pueden desarrollar una actividad eficiente en los países donde están.

- De hecho, en muchos casos durante la fuerte crisis en España se dijo precisamente que los rendimientos de las filiales de Latinoamérica había servido para balancear esos malos momentos.

- Siempre las situaciones pueden ayudar, desde ya. Lo que si está muy claro es que nunca fueron determinantes.

- ¿El aporte desde Latinoamérica para España?

- Por sobre todo el aporte de la Argentina. El aporte desde Latinoamérica es distinto por la dimensión de la inversión si sumamos todo lo que hay Latinoamérica, por ejemplo, el 51 % de los negocios de las ventas globales de Telefónica del grupo de Telefónica surgen de Latinoamérica; el 51% de las ganancias del Banco de Santander y de BBVA vienen de América el grupo tiene una inserción muy importante en Estados Unidos.

-¿Su aclaración es para que no se sobrevalúe el papel de la Argentina y se tenga en cuenta que la importancia la tiene el conjunto de América latina?

-Sin dudas es el conjunto de Latinoamérica. De todas maneras siempre ha sido fundamental para nosotros la radicación en Argentina y seguir aquí. Estamos comprometidos con el país. Pero la participación, la ganancia neta de la Argentina no era lo que iba a ser determinante para corregir eventuales situaciones de los balances en España sino toda la inversión global en Latinoamérica.

- ¿Dentro de la región hay algún país que sea el aliado estratégico de España a nivel comercial?

- Es una opinión que me excede porque estoy hablando como Cámara de Comercio, más allá de que haya sido durante cuatros años presidente de la Cámaras Españolas en toda América. Lo que si yo podría contestarle es que evidentemente la inversión en Brasil y en México en este momento son muy determinantes. En ese sentido son dos países líderes en cuanto a la recepción de inversiones españolas actualmente.

- ¿Qué distinción hacen las empresas españolas cuando miran a los países de la región?

- Es la gran diferencia respecto de otros países europeos o para Norteamérica para los que América latina es un subcontinente en el que no hay mayor diferenciación entre un país y otro. España y las empresas españolas tienen bien clara la diferencia que puede haber entre Perú y Brasil; Chile y Ecuador; Panamá y Uruguay. Cada país es un mundo. En algunos hay mayor incidencia de la cultura europea, en otros de los pueblos originarios. Eso forma una situación y cultura distintas donde hay que trabajar de otra manera y eso ha sido el éxito en la gestión de las empresas. Cuando uno ve que un país como España, que no es una potencia de la dimensión de Estados Unidos, invirtió en la región 250.000 millones de euros en los últimos 20 años, se da cuenta que fue una apuesta muy importante y que dio sus frutos.

- ¿Cuánto de eso vino a la Argentina?

- El stock son US$ 60.000 millones en los últimos 20 años y por el nivel de stock seguimos siendo el primer inversor.

- ¿Eso a pesar de lo de Repsol y Aerolíneas?

- A pesar de la salida de Repsol que naturalmente ha tenido su incidencia, como naturalmente este año tendrá incidencia la venta del 12% que le quedaba. A pesar de todo eso seguimos siendo el primer inversor en Argentina, seguidos muy cerquita por Estados Unidos. España sigue siendo el primer inversor muy cerquita por Estados Unidos.

- ¿Cuál fue la última gran inversión española? Da la sensación que ese lugar como primer inversor lo ocupan más por el pasado más que por el presente.

- Ocuparlo por el pasado es decir yo estuve en el pasado. Si uno está en el pasado puede decir me quedo o me voy. La primera opción: me quedo. Me quedo aun en los peores momentos, como en 2002, cuando muchos se fueron. Yo me quedo porque mi apuesta es estratégica, no coyuntural. El segundo tema: quedarse significa competir, no es quedarse y decir, bueno, compro un activo, me compré quizá 100.000 hectáreas de campo y las tengo ahí, ¿las hago producir o no? Tengo empresas en actividad. En el sector terciario, secundario y primario, y necesito competir con esas empresas, ganar mercado, producir, generar utilidades. Eso me lleva a desarrollar tecnología, desarrollar innovación y, consecuentemente, invertir.

- ¿Qué cambió lo del Club de París para la Argentina?

- No hay dudas de que los pasos que ha dado la Argentina en los últimos meses son muy importantes. Primero, una regularización de la situación estadística, un nuevo índice estadístico que ha permitido generar una mayor confiabilidad en los números del Estado y en la evolución de la economía en general. Un cierre con temas pendiente que había con el Ciadi -básicamente con empresas norteamericanas-, que tenían un laudo firme y que la Argentina todavía no había honrado, y dispuso pagar. Temas como el acuerdo con Repsol, que también estaba en una situación de conflicto, finalmente se llegó a un acuerdo que beneficiaba a ambas partes. Desde la Cámara veníamos pidiendo por el acuerdo con el Club de París hace muchísimos años, por lo menos desde 2008 porque tener arreglada y solucionada esa deuda permite que las compañías de seguro de crédito a la exportación otorguen un seguro a las exportaciones de esos países y un seguro político, es un aliciente para cualquier inversor para venir a invertir en la Argentina.

- ¿Cómo cree que impactará en el financiamiento del país la pelea con los holdouts?

- Lo de la renegociación con los tenedores de bonos es una cuestión esencial para el restablecimiento pleno del crédito internacional, tanto para el sector público como para el privado. Dada la dinámica actual de este proceso, las opiniones de hoy pueden resultar desactualizadas mañana. Sin embargo, lo importante es que el Gobierno ya ha declarado su voluntad de pago a todos los tenedores de bonos; esperamos que elija la estrategia adecuada para concretarlo dentro de los plazos y procedimientos legales.

La Argentina tiene realmente hoy no sólo por la soja, no sólo por este yacimiento de Vaca Muerta, no sólo por inversiones usuales sino especialmente también por infraestructura que en esto es común al resto de Latinoamérica, un imán para las inversiones muy importante.